¿Esta ya inscrito en el programa web? Iniciar sesión.

Cancel

Dejar de fumar es un gran logro, un éxito. Muchas personas han usado tabaco por mucho tiempo antes de renunciar a el, por consecuencia entienden el tabaco como parte de su vida cotidiana. Esto combinado con la adictiva naturaleza de la nicotina, significa que el dejar de fumar requiere de mucho trabajo y compromiso. Por ello, una vez que lo haz dejado, probablemente no querrás comenzar de nuevo.

Gran parte del estar alejado del tabaco es el observar las situaciones que encienden tu deseo de consumirlo. El estar en bares o en contacto con el alcohol permite el encontrar situaciones detonantes de ello, especialmente cuando apenas comienzas a dejarlo. De hecho, el alcohol es uno de los principales factores que provocan que la gente recaiga en el uso del tabaco después de dejarlo.

¿Por que pasa esto?

Primero, la mayoría de los fumadores que consumen alcohol dicen que tener un cigarrillo o un puro en una mano va muy bien a la hora de tomarse un trago. Entonces, el tomar un trago después de renunciar al tabaco implica un riesgo, especialmente al estar en un lugar donde hay mas fumadores.

Segundo, no es sorpresa que después de un par de tragos, la gente tome decisiones diferentes de las que normalmente harían. Mucha gente no puede creer el haber regresado a fumar, justo después de la noche en que visitaron el bar. El mantener una cabeza limpia y clara puede ayudarte a permanecer alejado de fumar.

Es simple, el estar mareado o intoxicado por beber alcohol no es recomendable cuando justo haz dejado de fumar. Y si también te preocupa el aumento de peso, te diremos que el alcohol esta lleno de calorías y es la causa primaria de aumento de peso después de renunciar al tabaco.

Nada de esto significa que tengas que dejar de tomar por completo, es importante ser cuidadoso y estar conciente de los riesgos que implica el consumir alcohol una vez que haz renunciado al tabaco.